Mantenernos en forma es clave para afrontar el estrés de nuestro día a día.

Vivimos en un mundo donde todo va muy deprisa. Las personas se ven sometidas a un estrés diario. Muchas son las tareas y presiones a las que nos enfrentamos. Sufrimos la presión de nuestro jefe en nuestro trabajo y la de nuestras parejas e hijos en casa. Al final esto pasa factura y cuando el día concluye estamos destrozados. Ante tantas tareas y presiones pudiera parecer que mantenerse en forma no es algo prioritario.

Mucha gente piensa que es estar en forma no es algo que requiera trabajo. Por lo tanto no están dispuestos a invertir tiempo y esfuerzo en ello. Hay otro grupo de personas que piensan que sí, y que deberían hacer deporte de manera regular, pero aún así suelen posponerlo de manera indefinida. Creen que ya encontrarán el tiempo para hacerlo cuando tengan un hueco y las ganas. Pero los días, las semanas, y los meses siguen pasando sin que ellos hayan encontrado el tiempo en su día a día para ponerse en forma.

¿Cuán importante es estar en forma?

La forma mental y física debería de ser una prioridad en nuestras vidas. Del mismo modo que conseguimos tiempo para comer, ducharnos, o ver la tele, deberíamos hacer lo propio con el ejercicio. ¿Por qué lo olvidamos e ignoramos si es algo crucial para nuestro bienestar y para nuestra calidad de vida?

Existen una serie de beneficios derivados de la práctica del ejercicio en nuestro día a día. Pero, ¿cuáles son esos beneficios?

·         El ejercicio hace que logremos sentirnos y parecer saludables.

·         El ejercicio contribuye a prevenir la depresión y también reduce los niveles de estrés.

·         Hacer ejercicio de manera regular previene la aparición de algunos tipos de cáncer como el cáncer de colon o el de pecho.

·         Hacer ejercicio y llevar un estilo de vida saludable nos ayuda a mejorar nuestra concentración y ver el mundo desde una perspectiva más positiva.

·         El ejercicio mantiene nuestra presión sanguínea en los niveles adecuados.

·         Estar en forma contribuye a reducir e incluso a eliminar los riesgos de desarrollar enfermedades coronarias.

·         El ejercicio ralentiza el proceso de envejecimiento.

Cuando llevamos una vida activa y saludable nuestro metabolismo funciona de un modo mucho más eficiente y efectivo. Además, el hacer ejercicio hará que tengamos a raya la obesidad y todos los problemas asociados a la misma. Tu cuerpo será más fuerte, más flexible, con más músculo y menos grasa, y más firme. Por otro lado, lograrás un aumento significativo en dos niveles de energía. Al tener más energía, llevar a cabo las tareas y hacer frente a la presión y el estrés de nuestro día será mucho más sencillo.

El estrés puede tener un impacto muy negativo en nuestra salud mental y física. Puede producir depresión, debilidad de nuestro sistema inmunitario y por lo tanto causar enfermedades. Si queremos proteger y fortalecer nuestro sistema inmunitario debemos llevar una vida saludable, hacer ejercicio y bajar nuestros niveles de estrés. Una prueba de la importancia del ejercicio es que puede proteger y fortalecer la respuesta de nuestro sistema inmunológico más incluso que la propia nutrición. Además mejora nuestro bienestar mental.

Algunos consejos que podemos incluir en nuestra rutina diaria

Solemos estar absortos en una rutina diaria que nos absorbe desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Tanto es así, que descartamos cualquier posibilidad de encontrar un hueco dentro de esa vorágine en la que nos hemos metido que es nuestra rutina diaria.

Si de verdad piensas que es imposible encontrar un momento dentro de tu ajetreada vida para hacer ejercicio, aprovecha cada una de las oportunidades que te ofrece para ponerte en movimiento. Haz estiramientos en tu mesa de trabajo, sube las escaleras en tu trabajo o en el colegio en lugar de coger el ascensor. Ponte a pasear en tu hora de la comida o durante los descansos en tu trabajo.

Puedes hacer ejercicio y mantenerte activo en tus días libres. Antes de estar viendo la tele o jugando en el ordenador puedes hacer cosas con tus amigos o familiares como salir a nadar, andar, o salir con la bici. En lugar de estar en el sofá viendo la tele con tus hijos puedes ponerte a arreglar la terraza o el jardín con ellos. También puedes salir a bailar con tu pareja en lugar de hacer otras actividades más reposadas. Hay muchas maneras de mantenerse activos. La cuestión aquí es que debemos salir de nuestra comodidad y movernos.

Un experto preparador físico aconseja que convirtamos nuestras metas en un ejemplo para nuestra familia y amigos. Ser consciente de que uno es un modelo a seguir para otras personas siempre es motivo de satisfacción. Al final nosotros mismos lo agradeceremos.

Consejos para lograr mantenernos en forma y llevar una vida saludable cuando estamos a tope

Ahora que ya eres consciente de lo importante que es mantenerse en forma y llevar una vida saludable, es hora de tomar las acciones necesarias para que esto sea parte de tu rutina diaria.

Lo primero que debes hacer para lograr conseguir esa vida es trazar un plan. Busca información en libros, revistas, Internet, etc. También puedes buscar la ayuda de un médico o un preparador físico.

Reserva un tiempo específico en tu día para dedicarlo a hacer ejercicio. Lo que mejor funciona es entrenar por la mañana antes de ir a trabajar. Después de una noche de descanso te encuentras en un estado óptimo para hacer ejercicio. Además, empezar el día haciendo ejercicio hará que te sientas con más energía, más optimista y más productivo el resto del día. Si esto no te funciona, practica ejercicio cuando más te convenga a ti.

Ante todo haz ejercicios que te gusten. Esto hará que te encuentres más motivado para realizarlos. Intenta que tus ejercicios sean divertidos y entretenidos. Evita aquellos que resulten aburridos.

Otro consejo es que hagas ejercicios que puedas realizar. Tu plan de entrenamiento debe de ser realista. No intentes cosas que no puedas hacer. Si haces cosas que no te gustan o te frustran al final abandonarás. No queremos que suceda eso. Por lo tanto, la mejor idea es que comiences lentamente y vayas aumentando la dificultad de tus ejercicios poco a poco.

Si el problema es la falta de tiempo, entrena en casa. Si tu tiempo es escaso no tiene mucho sentido que vayas al gimnasio. En caso de que quieras disfrutar de los beneficios de las máquinas que hay en el gimnasio siempre puedes invertir y comprar una cinta de correr o aparatos del gimnasio para colocarlos en tu domicilio.

Hacer el ejercicio es un hábito. Lo más seguro es que al principio te tengas que forzar a ti mismo a hacer los ejercicios. Lo más importante es que no te rindas. Se constante y ten dedicación. Con el tiempo estos ejercicios terminarán siendo un hábito. Una vez llegues a ese punto, estarás deseando de comenzar tu próximo entrenamiento.

Si eres del tipo de personas que se preocupan mucho por los demás, recuerda que tú también eres importante. Te mereces un tiempo para ti y para ponerte en buena forma física. Haz de ello una prioridad. Piensa que cuando estás en forma eres capaz de manejar mejor la presión y afrontar las tareas de tu día a día en mejores condiciones.

Da a estar en un buen estado de forma física y psíquica importancia que se merece. Si eres consciente de esto, muy pronto te darás cuenta de que incorporarlo a tu ajetreada vida es posible.

 

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